EN BUSCA DE CONSENSO
(Sugerencias para prepararse
para la Reunión en la Cumbre de 1987)
El texto más o menos definitivo de las
Constituciones de la rama masculina de la Orden fue aceptado en 1984 en la
reunión de Holyoke y las de la rama femenina en El Escorial en 1985. En la
Reunión en la Cumbre en 1987 se tendrán que hacer algunas revisiones más y una
mejor coordinación de los dos textos. Esto concluirá 20 años de trabajo puesto
que la revisión de nuestras Constituciones fue iniciada por el Capitulo General
de 1967.
A menos que queramos dedicar la mayor parte de la
reunión de 1987 para esto, tendremos que trabajar con ahínco durante este par de años Quiero proponer
ciertos modos de proceder para lograr una buena preparación.
Hay varias cuestiones de las estructuras de la Orden,
especialmente en lo que se refiere a la relación entre las dos ramas de la
Orden, para los cuales hay bastante diversidad de opinión y requieren más
estudio y diálogo. Una materia - colegialidad - ha recibido bastante atención;
pero en realidad no es más que una cuestión entre otras. Hay un gran número de asuntos en los
cuales no se ha alcanzado unidad, y la gente favorece un punto de vista o el
otro, independientemente de su posición en favor o en contra del concepto de
colegialidad.
Quiero hacer hincapié que sería muy artificial y no
ayudaría si asumimos que la Orden está dividida en dos
"bloques" y que hay que establecer un diálogo entre estos dos bloques
con el objeto de lograr eventualmente un compromiso entre ambas
posiciones. La verdad es que hay muchas materias que tienen que clarificarse y cada
una de ellas debe ser estudiada en sí misma.
En otras palabras, debemos esforzarnos en buscar un
consenso y evitar todo aquello que producirla una polarización que de hecho no
existe ahora. Sería sumamente fácil hacer circular en la Orden un cuestionario
que obligarla a los miembros a escoger entre propuesta "A" o
"B". Esto traerla como consecuencia una polarización dañosa que no
representa la situación actual de la Orden.
Otro modo de actuar es el tomar cada cuestión por
separado y analizarla en toda su complejidad; identificando después todos los
aspectos de la cuestión en los que ya hay consenso en la Orden y aquellos
aspectos en los que todavía hay diversidad de opiniones. El siguiente paso sería
encontrar un modo de expresar claramente el consenso que ya se alcanzó y
también buscar un consenso en los otros aspectos por medio de una mejor
clarificación de lo que se trata y un mejor análisis del valor de los
diferentes argumentos.
Quizá todo esto parezca muy abstracto; pero
permítanme poner algunos ejemplos. Uno de los primeros puntos que se
presentaron para votar en el Capítulo General de Holyoke fue el que se refiere
a la obligación de participar en el Oficio Divino. Cuando pensamos que el
momento de votar había llegado, existían dos posiciones claras. CoCo pensó que
lo mejor era proponer una enmienda al tomar el voto final y así los Capitulares
podrían escoger una de las dos opiniones. Este modo de proceder causó cierta
polarización en la asamblea y este voto dejó un mal sabor en la boca de
bastantes. Puesto que en este Capítulo hubo muy buen espíritu, el voto no creó
demasiada dificultad; pero CoCo se dio cuenta y durante el resto del Capítulo
trató de evitar el uso de fórmulas que sin necesidad polarizaran la asamblea.
En El Escorial, LaCo pudo aprovechar de la
experiencia de Holyoke y esto se notó claramente en el punto candente de la
Clausura. Las opiniones de la asamblea no podían haber estado más divididas que
en esta cuestión. Al mismo tiempo, era evidente que había bastante consenso aun
desde el principio de la discusión. El procedimiento que se usó fue hacer
versiones sucesivas del texto permitiendo a la asamblea el expresar el consenso
que ya existía y clarificar los aspectos en los cuales todavía había que buscar
consenso. Al final, después de seis versiones, hubo uno que otro punto en el
que alguien tuvo que hacer una concesión; pero no empezamos con la idea de
buscar un compromiso.
Desde este punto de vista, tanto Holyoke pomo El
Escorial fueron una muy buena experiencia de un grupo grande de gente esforzándose
en obtener un consenso. Me parece que lo mismo se puede hacer en el proceso de
preparar la Reunión en la Cumbre para 1987.
Cuanto más hagamos antes del Capítulo para buscar
este consenso, el resultado será mejor. Pero debemos evitar por todos los
medios posibles el elaborar antes del Capítulo compromisos que limitarán
necesariamente la libertad de la asamblea.
Permítanme enumerar las fases que veo en la preparación del Capítulo:
Fase I : Reunión Mixta de la Comisión Central Comisión de
Preparación (Enero 1986).
El trabajo principal de esta reunión seria:
a) elaborar una lista de todas las cuestiones que
necesitan clarificación y separarlas entre tantas sub-cuestiones como sea
posible.
b) pedir que todas las Regiones expresen su opinión
sobre cada una de estas cuestiones antes de septiembre de 1986.
Fase II : (Durante setiembre y octubre 1986)
Elaboración de un informe que mostrará donde hay un consenso claro en
la Orden y de una lista de las cuestiones que ' se necesitan estudiar aun más.
(Esto deberá hacerse por un grupo pequeño comisionado por la Comisión
Mixta de Preparación.-- Podría ser el Consejo Permanente o un grupo ad hoc.)
Fase III : (Durante noviembre y diciembre 1986)
Elaboración de Documentos de
Trabajo sobre cada una de las cuestiones que requieren más estudio.
Es muy importante que estos sean realmente Documentos de Trabajo (Working
Papers) y no Documentos Propios (Position Papers). Un Documento de
Trabajo es una presentación objetiva, imparcial, de todas las opiniones posibles sobre una cuestión específica y una
lista de todos los argumentos sin
tener en cuenta la opinión personal.
Estos Documentos de Trabajo no deben circularse antes de que la
Comisión ad hoc ha verificado que es
objetivo y adecuado, Deben circularse en la Orden antes de la Navidad de 1986.
Fase IV : (Entre enero y la Pascua de 1987)
Todas las Regiones deben estudiar estos Documentos de Trabajo tanto en
las comunidades locales como en Reunión Regional y mandar sus informes a la
Comisión ad hoc.
Fase V . Trabajo de la Comisión ad hoc (entre la Pascua y setiembre 1987)
Elaboración de un informe final compuesto de:
a) Formulación de votos que se tomarán al principio
del Capítulo (sin discutirlo en Comisiones) para todas las
cuestiones en las que un consenso razonable ya se manifiesta.
b) Presentación de cuestiones que serán estudiadas
por las Comisiones durante el Capítulo: En cada caso debe haber una clara
expresión del status quistionis
enumerando todos los aspectos de las cuestiones y todos los argumentos que
se han presentado respaldando cualquier opinión.
Fase VI : Octubre 1987
En el Capítulo General mismo:
A:
Votación al principio del Capítulo sobre todas las cuestiones en las cuales el consenso
ya se manifiesta.
B:
Estudio en Comisión de las otras cuestiones (este estudio será seguido por una
Comisión ad hoc).
C:
Votación sobre estas cuestiones.
P.S. : Si la Comisión Central/Comisión de Preparación y la
Comisión ad hoc cumplen con su trabajo bien, las Reuniones Regionales de 1986 y
1987 no necesitarían emplear todo el tiempo disponible en estas cuestiones. Les
debería quedar suficiente tiempo para tratar de otros asuntos.
Del mismo modo, si se prepara adecuadamente, el Capitulo General (Reunión
en la Cumbre) de 1987 no debería de usar más de una tercera parte del tiempo en
estas cuestiones. Una tercera parte del tiempo se puede dejar para los asuntos
ordinarios y otra tercera parte para la materia tan importante como es la
Formación.
Conyers, setiembre 12, 1985
Armand VEILLEUX